Y TRAS LA PAZ....
viernes, 10 junio, 2005, 04:06 PM - Idas de bola
Momentos antes fue algo glorioso.

Lo recuerdo como si me estuviese pasando en estos momentos.
Sabes lo que viene ya que en tu experiencia has vivido algún que otro episodio parecido pero aún así notas la paz que provoca la ausencia de gravedad.

Es un instante, como antes he dicho, glorioso en el que el tiempo parece detenerse. Es como el mecanismo que desencadena el apretar el disparador de una FM2: Las cortinillas de titanio cierran atrapando en su interior todo lo que tras su lente aparece.

Son infinitas e incomprensibles los fragmentos que recorren tu cabeza en tan breve espacio de tiempo.

Lo primero que viene a tu mente es, efectivamente, que lo has hecho mal, que la has jodido; luego llegan las sensaciones de magnitud (más grande, más pequeña); posteriormente aparecen las inevitable sensación de culpa; luego piensas en la

repercusión que podría tener según su magnitud y tras ellos, unos breves detalles familiares donde aparece tu hijo, mujer, padre, madre; pero más tarde, por fin, llega la paz de lo que no tiene solución.

Esta paz es una paz muy particular. Es una paz armónica y despreocupada. Es una paz potenciada por la ingravidez del momento. Es una paz única en la que desaparecen todos los sentimientos antes dichos y crea una atmósfera irreal que resta importancia al momento posterior.

Y tras la paz…… la ostia.

Mi Amigo El Negrete (Part 2)
viernes, 10 junio, 2005, 04:05 PM - Idas de bola
Desbordado por sentimientos de culpa hacia la muerte de mi amigo el negrete , me paraba a pensar el porqué de este desagradable mundo que tan solo nos depara penurias y calamidades.

Aquí me veía convertido en cangrejo roquero y con la piel más negra que un tizón; salvo el trozo de la pinza que tocó el agua hirviendo de la cazuela. (ya tornaba a oscurecerse aunque en un tiempo había llegado a tomar el tono de un naranja acuarela.)

Rondaba por mi cabeza la última imagen de mi amigo recorriendo de cabo a rabo aquella infernal circunferencia de muerte y desolación cuando de un tirón me sacaron para realizar nosequeotros menesteres sin duda culinarios.

Atrás quedaba mi huida en un descuido de mis raptores. Atrás quedaba mi desesperado escondrijo bajo el frigorífico hoy convertido en hogar. Atrás quedaba una adolescencia pletórica en imágenes que vagamente puedo recordar.

Desde aquí os escribo, desde lo más abrupto del interior del frigorífico y con el miedo a ser pasto tanto de una buena mesa como de un calambrazo. Desde el hueco entre la bomba del congelador y la del frigorífico, con lágrimas en mis ojos, con la dificultad de mis ocho patas y del considerable volumen que mi crecimiento abarca, pido ayuda a quien pueda dármela.

No soy exigente y se agradecer favores. Soy dócil y manejable, soy bueno en lo mío y malo en lo de otros. Prometo no inmiscuirme y aceptar las promesas que me fueran impuestas. Pero por favor…..¡¡¡ No me coman.!!!


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